
El disparador fue una pregunta que surgió en la red LinkedIn a la que pertenezco.
Hugo Oscar Ambrosi[i]
Nos preguntaba:
¿La información estadística confiable puede contribuir a que la sociedad disminuya su crispación y cultive el consenso?
La información constituye el insumo fundamental en el avance del conocimiento científico y en la toma de decisiones empresariales.. ¿Se puede trasladar ese modelo de solución de problemas a las cuestiones sociales, más confrontativas y apasionadas?
Héctor Almazán Anés [ii] decía :
Lo dudo. Por varias cosas, básicamente:
1). La "sociedad" se organiza en torno a entes políticos. El gobierno de estos entes se basa (y creo que debe basarse) en criterios mayoritariamente ideológicos. Puesto que la sociedad no es ideológicamente homogénea, la gobernanza no es pacífica. Y de hecho, no debe serlo, pues del conflicto ideológico surgen mejoras.
2). La sociedad está formada por personas cuyo grado de formación es por media bajo. Los datos científicos no son fáciles de digerir, y sus implicaciones muchas veces tampoco.
3). La confrontación política tiene como único objetivo alcanzar el poder y una vez alcanzado, mantenerlo. Las maniobras para ello pueden no ser ni limpias ni sanas. En las empresas todo el mundo rema normalmente en la misma dirección. En las sociedades, cada cual para el lado que mejor le vaya.
HJ Luna[iii] respondía así:
Creo que la pregunta podría vincularse con lo que la literatura especializada denomina Políticas Basadas en Evidencia es decir, no solo basadas en intuiciones y/o percepciones iluminadas.
En el paradigma tradicional expresado en esa fenomenología político institucional que tan bien describe el Profesor Héctor Almazán Anés, cabria la duda o las reservas más próximas a una respuesta negativa a la pregunta que formula el Dr. Ambrosi.
Pero si consideramos que por estos países de este Sur lejano muchas veces tenemos que recurrir a otros atajos y esfuerzos asociativos, especialmente si consideramos valorativamente la incidencia político-informacional que aportan las Organizaciones de
Decidí recurrir a un matemático que respeto y admiro mucho con el que trabajé durante 18 años en Mercados & Tendencias: Fermín Alfonso[iv]
Comparto con ustedes su enriquecedor aporte:
Me gustaría saber su opinión sobre ¿en que medida incide el mal manejo de la información estadística con la falta de consenso social?
En primer lugar debo decir que no tengo información procedente de encuestas, por lo cual me baso en impresiones recogidas a través de numerosas conversaciones.
Ha incidido en capas medias no necesariamente opositoras y constituye una seria hipoteca para el gobierno.
¿Es esto importante para la sociedad en su conjunto, o como dice Héctor Almazán Anés a la mayoría de la población no le interesa?
No coincido, porque los medios baten el parche lo suficiente y todavía más. como para que la influencia en la clase media no decaiga. Por lo demás también los sindicatos hacen notar que para la discusión salarial no tomarán en cuenta las cifras del INDEC.
¿Cómo imagina que podría el gobierno volver a construir la confianza en el INDEC sin tener que pasar por la confesión de la mentira anterior?
Quizá con un intento transparente, con un sistema parecido al anterior con alguna depuración a) para que el índice represente a los trabajadores, eliminando los consumos característicos de los primeros (o del primer) deciles porque para cualquier gobierno con intenciones de no dejar que le manejen los números sectorialmente se hace incongruente tratar de dar un índice que abarque subpoblaciones con consumos que impliquen comportamientos divergentes cuando no opuestos b) para que se eviten serruchos inflacionarios eliminar los perecederos que no sean de estación, que por otra parte no hace más que reflejar el comportamiento absolutamente mayoritario de los hogares argentinos c) la mayoría de los convenios de precios no se han cumplido, salvo cuando el precio se imprime en la etiqueta del envase, como en el caso del aceite de girasol, por lo tanto resulta obvio que todos los precios deben resultar del relevamiento en campo como condición sine qua non, lo mismo que d) que el INDEC vuelva a ser un ambiente normal de trabajo.
Por lo demás, la fórmula de Laspeyres y las promediaciones que implica son las mejores posibles y deben mantenerse.
¿No creer en las estadísticas del INDEC puede ocasionar que la gente dude de la veracidad de los resultados electorales?
No creo, son dos cosas distintas y sin relación, y además se nota, aunque cabe esperar que algunos políticos de oposición ensucien la cosa si no les va bien. Ya lo hicieron en el 2007 sin presentar pruebas ante la justicia electoral, y siempre pueden encontrar quien les quiera creer amén de algunos medios de comunicación.
Gracias una vez más Fermín.
[i] Director Organizador del Instituto de Estudios Estadísticos y Actuariales en
[ii] Profesor en Diputación General de Aragón
[iii] Asesor Psicología Organizacional y del Trabajo en Organizaciones Publicas
[iv] Actualmente Director en Consultora Matemática.
Consultor de empresas en las áreas de Matemática y Estudios de Mercado.
Socio fundador y Presidente de Mercados y Tendencias S.A.
Asesor de Mercados y Tendencias e IBOPE en las tareas de homologación de las mediciones de televisión.
Libros publicados:
. Probabilidades para médicos y biólogos. Centro Editor de América Latina
. Estrategia de Medios. Con los Lics. Lauzan, Rival y Alisio. Ediciones de Mercados y Tendencias
. Manual del Rating. Ediciones Letra Buena.
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